viernes, 23 de enero de 2026

Discurso anticolonialista como marco explicativo del presente.

Claudia Sheinbaum volvió a invocar el discurso anticolonialista como marco explicativo del presente.



Sin embargo, México es hoy una realidad mestiza, plural y profundamente contemporánea. Insistir en leer el presente únicamente desde el pasado colonial empobrece el debate y funciona, en muchos casos, como un recurso político para desviar el foco de los problemas actuales.

Más que prolongar simbólicamente el conflicto colonial, México necesita asumir su identidad tal y como es hoy: una sociedad compleja que integra su pasado sin quedar atrapada en él. Acoger esa identidad implica dejar de concebir la historia como una herida abierta y comprenderla como parte de un proceso ya superado.
México es indígena, europeo, africano, asiático, judío y árabe al mismo tiempo. Asumir esa mezcla supone aceptar que España es parte del origen, no el enemigo actual, y que los grandes problemas del país (violencia, desigualdad, corrupción o intervencionismo norteamericano) no proceden de la conquista colonial, sino de decisiones políticas mucho más recientes.

Al desplazar el debate hacia agravios históricos, se transforman problemas estructurales contemporáneos en supuestas herencias inevitables, diluyendo responsabilidades presentes.
México ya no necesita pedir perdón ni exigirlo. Necesita narrarse como un país adulto, heredero de múltiples tradiciones, responsable de su presente y capaz de pensarse no como una víctima permanente, sino como una identidad y una civilización nueva.

jueves, 8 de enero de 2026

Horizonte Mundial de Progreso Compartido, o no.




El complejo escenario geopolítico actual que estamos padeciendo, nos enfrenta a una reconfiguración del poder global donde las élites financieras de determinados paises y los foros de decisión transnacionales nos están intentando imponer una agenda que, a menudo, desdibuja la soberanía de las naciones.
Bajo el pretexto de la seguridad y la estabilidad económica, se corre el riesgo de priorizar los intereses de una tecnocracia bancaria sobre los derechos de la ciudadanía, utilizando las crisis y los conflictos como herramientas de control social.
Ante este panorama de incertidumbre y desestabilización, se vuelve más crucial que nunca contar con gobiernos con una profunda sensibilidad social. En el caso de España, la existencia de un ejecutivo enfocado en blindar el bienestar público es la mejor defensa contra las derivas autoritarias o los mercados desregulados.
Un Estado fuerte y protector es el único capaz de garantizar que la gestión de los flujos migratorios y la seguridad ciudadana se realicen desde la justicia y la cohesión, impidiendo que el miedo sea utilizado para desmantelar nuestras libertades democráticas.
Decididamente el futuro no está escrito bajo el signo del control que están intentado imponernos algunos, sino de la liberación. La evolución de la humanidad atraviesa hoy una etapa de transformación sin precedentes gracias a la Inteligencia Artificial. Si logramos democratizar esta herramienta poniéndola al servicio de la Sociedad, la IA no será un instrumento de vigilancia, sino el motor de una nueva era de bienestar y conocimiento. Esta tecnología tiene el potencial de resolver los grandes desafíos globales, permitiendo que la sociedad trascienda las viejas estructuras de poder y avance hacia un horizonte de progreso compartido y optimismo universal.
O somos capaces de ello o tendrán que venir los "marcianos" a salvarnos.